viernes, 20 de marzo de 2026

Hipersensibilidad. Chuck Norris

Anoche tuve un momento de debilidad (aunque yo más bien lo llamaría de hipersensibilidad). Me puse a escribir en trincheras y salió un texto sensible, pero horriblemente mal acabado. Lo he tenido que corregir casi por pura verguenza, aunque esta mañana sentí ganas de borrarlo del mapa. ¿Qué necesidad tengo de hacer estas cosas en un blog? ¿Para que demonios sirve un blog realmente? Son preguntas que debería hacerme más a menudo. Pero no solo esas.

Ayer fue el Día del Padre, y yo no lo sabía. 

En cambio, miraba el facebook, ese campo de olor a rosas frescas y lavanda (todo tan falso), de soslayo, un momentín, tras un par de horas leyendo una novela de esas ocho, diez novelas y ensayos que estoy leyendo a la vez, como buen omnívoro que soy, como buen anacoreta. 

No sé porque lo hice, ya que es algo que, muy pero que muy sensatamente, no hago más que en instantes limitados -subo cositas a veces-. En cualquier caso. ¿Existe algo más absurdo que las redes "sociales"? ¿Existe algo más ridículo que llamar a eso "sociall"? Pocas cosas si uno se pone a pensarlas un minuto. Quizás ir a votar cada cuatro años a unos tipos que harán por que tu vida cada día sea un poco peor, ese tipo de cosas que la gente practica para creer que son dueños de su propia vida. El autoengaño se caracteriza por esta clase de episodios. Es una fuerza tan poderosa como hace años podía serlo el rock and roll.

Decía el científico Roger Penrose que la libertad no existe, que estamos predeterminados a ser lo que somos, que existe un determinismo que hace que nuestras decisiones ya estén tomadas de antemano, que nosotros no las tomamos por elección, sino que están supeditadas a nuestros genes. Esto, en resumen, quiere decir que careceríamos de un libre albedrío real y significativo. 

Si así fuera, todo quedaría en entredicho. La moral dede luego, ya que lo bueno y lo malo solo serían una consecuencia inevitable que no dependería de uno mismo. Y yo tengo un gran respeto por Penrose, pero también mantengo un gran respeto por Kant.

Luego tenemos la idea de realidad. Hay si, una realidad evidente, tangible, física, que nos rodea, que todos (algunos más que otros) somos capaces de percibir. No necesariamente en su grado total, los límites son nuestras capacidades intelectuales y perceptivas, además de nuestros sentidos. 

Pero existe un relato en todo esto, y es el hecho de que dentro de esa realidad sensible cada vida individual no difiere para nada del personaje de una novela. Nos agregan o agregamos una identidad al nacer, el azar nos presta una vida, la sociedad un papel definido en ella, y así nos vamos metiendo en ese papel, y moviendo a través de ese mundo imaginario que se llama sociedad, como pequeñas marionetas. "Es el teatro de la vida", que decía Schopenhauer, donde caminamos sin saber hacia donde ni porqué.

Hoy, para terminar, me entero que se muere Chuck Norris. DEP.

No hay comentarios: